El tiempo, el principal enemigo del impagado

A la hora de cobrar una deuda, lo aconsejable es no alargar demasiado el proceso para solucionar este problema de impago. Cuanto más tiempo pase en cobrar las facturas adeudadas, menos posibilidades tendremos de conseguir nuestro propósito: que el cliente moroso nos pague lo que nos debe. Sin duda tiempo e impagados no son buenos amigos.

No se trata de reclamar el pago de una o varias facturas a los pocos días del vencimiento oficial de estas o del tiempo acordado con el cliente. Debemos darle unos días para que éste nos pague ya que por diversos motivos puede estar retrasándose en un periodo prudencial. Sin embargo, si pasan las semanas y sobre todo los meses y encima comprobamos peligrosas excusas para no pagar, debemos ponernos sobre alerta. Y es que en cuestión de impagados, la posibilidad de recibir el pago de una deuda está estrechamente ligado al tiempo del pago de la misma. O lo que es lo mismo, cuantos más meses pasen para cobrar una deuda, menos opciones tendremos de recibir ese pago que tanto esperamos.

Fracción o quitas para recuperar el impago

Debemos ser rápidos. La clave está en no dejarlo pasar, insistir y no bajar la guardia en lo que a pagamiento de las facturas se refiere. Y es que según las estadísticas las posibilidades de cobro son elevadas si se actúa antes de los tres meses de producirse el impago ya que una vez pasado este tiempo empezarán a disminuir y así sucesivamente. Si han pasado más de tres meses, las esperanzas de solucionar un problema de impagados empiezan a ser preocupantes y al pasar el año las tasas de recobro de deuda se reducen en un 25%. Aunque nunca hay que desesperar. Confiar en profesionales como Grupo Intercobros te ayudarán a cobrar la deuda que tantos quebraderos de cabeza te suponen.

Los morosos llamados profesionales saben que las deudas con antigüedades superiores al año acostumbran a pasar definitivamente al archivo de incobrables. ¿Qué hacer? En primer lugar recopilar información sobre el deudor será esencial para empezar a hacer un trabajo de campo que nos ayude a solucionar un problema de estas características. Es aconsejable recopilar información de fuentes internas y externas, así como económicas y personales para conocer aspectos como el endeudamiento o de liquidez. Incluso, ¿por qué no? un trabajo de investigación financiera y económica integral como las que realiza Grupo Intercobros cara a recoger toda la información posible del deudor. Amén de la información acerca de lo que se encuentra pendiente de cobro, claro está.

Es aconsejable que el deudor personalice la gestión de cada impagado adaptándose al perfil del deudor teniendo aspectos como la cuantía de la deuda, el tipo de empresa, forma jurídica, sector, posición geográfica… Negociar cara a cara y dentro de un tiempo prudencial puede ser una solución pragmática. Volvemos a lo mismo: no tenemos que alargar el cobro de la deuda muchos más meses. En esta negociación el acreedor debe siempre anteponer sus intereses que es recuperar su dinero a sus emociones. Fraccionar el pago de la deuda a 30, 60 y 90 días o por ejemplo hacer una quita puede ayudar a que el moroso se sienta más flexible y pueda solventar esta cuestión de impagados. Y es que, recurrir a profesionales de la recuperación de créditos, especializados en reclamación de deudas y tareas de recobro debe ser siempre una solución sobre la mesa.

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