recuperación de deudas y cobro de morosos en Canarias de un vistazo
- Qué hacemos: recuperamos facturas impagadas y gestionamos el cobro de morosos en Canarias para empresas y autónomos, tanto en la provincia de Las Palmas (Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura) como en la de Santa Cruz de Tenerife (Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro).
- Modelo a éxito: trabajamos sin coste inicial. Si no recuperamos tu deuda, no hay coste para cliente.
- Especialización sectorial: turismo y hostelería, alquiler vacacional, construcción, distribución alimentaria, importación y comercio mayorista, los sectores donde más se concentra la morosidad B2B en las islas.
- Un factor único de Canarias: el IGIC y el hecho de que las operaciones entre la Península y Canarias se traten como exportación/importación complican el recobro. Conocerlo marca la diferencia al reclamar un impago.
- Sin oficina física: gestionamos morosos en cualquier isla con gestión multicanal y trazabilidad total, sin que necesites una empresa de cobros con sede en Las Palmas o en Santa Cruz.
- Extrajudicial y judicial: empezamos por la vía amistosa para preservar la relación comercial y, si hace falta, escalamos a la vía judicial (procedimiento monitorio)
Por qué el cobro de morosos en Canarias tiene reglas propias
Canarias no es un mercado más dentro de España. Es un archipiélago con dos provincias, ocho islas, una fiscalidad propia y una economía muy concentrada en el sector servicios, donde el turismo supone alrededor del 35 % del PIB y el conjunto de los servicios roza el 78 % de la actividad. Esa estructura condiciona por completo la forma en que se genera —y en que se cobra— la deuda comercial.
Cuando una empresa canaria acumula facturas impagadas, no se enfrenta al mismo problema que una de Madrid o Barcelona. La estacionalidad del turismo hace que muchos negocios concentren sus ingresos en pocos meses y arrastren tensiones de tesorería el resto del año. La fragmentación insular multiplica los costes logísticos y alarga las cadenas de pago: una mercancía que llega por barco, se distribuye entre islas y se factura en cascada crea eslabones donde un solo impago contamina a varios proveedores a la vez. Y la doble condición de Canarias como territorio fiscalmente diferenciado —con IGIC en lugar de IVA— introduce una capa de complejidad que un moroso a veces utiliza, consciente o inconscientemente, para dilatar el pago.
Por eso, reclamar un impago en Canarias exige algo más que enviar un burofax. Exige entender el tejido empresarial de cada isla, conocer los sectores donde se acumula la morosidad y saber cómo se comporta un deudor canario. Es justo lo que hacemos en Grupo Intercobros, aplicando la misma metodología con la que gestionamos el cobro de deuda B2B en el resto de España, pero adaptada a la realidad de las islas.
El perfil de la morosidad B2B en la provincia de Las Palmas
La provincia de Las Palmas —Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura— es el gran motor logístico y comercial del archipiélago. El Puerto de Las Palmas es uno de los mayores puertos comerciales de España y un auténtico hub de tránsito hacia África, por el que pasan más de millón y medio de contenedores al año. Alrededor de ese puerto y de zonas industriales como El Sebadal o el polígono de Arinaga gira buena parte de la actividad de importación, distribución y comercio mayorista de las islas orientales.
Ese perfil marca el tipo de moroso que encontramos en la provincia. En Las Palmas de Gran Canaria y Telde, la morosidad se concentra en la importación, la distribución y los servicios a empresas: importadores que compran a crédito y revenden, mayoristas que sirven al pequeño comercio y empresas de servicios que trabajan para la administración y para grandes clientes. En el sur de Gran Canaria —San Bartolomé de Tirajana (Maspalomas y Playa del Inglés), Mogán— y en las islas de Lanzarote (Arrecife, Puerto del Carmen) y Fuerteventura (Puerto del Rosario, Corralejo), pesa mucho la deuda ligada al turismo: proveedores de hoteles y complejos de apartamentos, empresas de mantenimiento, lavanderías industriales, catering, alquiler vacacional y servicios auxiliares que facturan a grandes cadenas y turoperadores y esperan cobrar a 60, 90 o más días.
El patrón se repite: un proveedor pequeño o mediano con un cliente grande que impone plazos largos y, cuando llega un bache de ocupación, decide “financiarse” retrasando el pago a sus proveedores. El acreedor, que depende de ese cliente para seguir facturando, no se atreve a apretar por miedo a perderlo, y la deuda envejece. Recuperar ese tipo de morosidad sin romper la relación comercial requiere método, no improvisación: exactamente el terreno donde una empresa de recobro profesional aporta valor.
El perfil de la morosidad B2B en la provincia de Santa Cruz de Tenerife
En la provincia de Santa Cruz de Tenerife —Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro— el mapa de la morosidad tiene sus propios acentos. La capital, Santa Cruz de Tenerife, concentra servicios, comercio y la actividad de su puerto, uno de los grandes puertos de pasajeros y cruceros de España. San Cristóbal de La Laguna aporta un tejido de servicios, comercio y universidad, y las zonas industriales de Güímar y Granadilla de Abona concentran buena parte de la actividad productiva y logística del sur.
Pero el gran foco de deuda B2B está en el sur turístico: Arona (Los Cristianos, Playa de las Américas) y Adeje (Costa Adeje) forman una de las mayores concentraciones hoteleras de Europa. Allí, miles de empresas —desde mantenedores de piscinas y climatización hasta proveedores de alimentación, mobiliario, animación, seguridad o limpieza— trabajan para hoteles, resorts y apartamentos. Es un ecosistema donde la subcontratación en cadena es la norma: el hotel paga al operador principal, el operador principal subcontrata, y el impago de un eslabón arrastra a los siguientes hasta el proveedor más pequeño, que suele ser el último en cobrar y el primero en sufrir.
En islas como La Palma, La Gomera y El Hierro, más pequeñas y con economías de proximidad, la morosidad afecta sobre todo a proveedores locales de construcción, agricultura (plátano, vino) y servicios, donde una sola deuda importante puede comprometer la viabilidad de un negocio. En todos estos casos, la clave es actuar rápido y con conocimiento del terreno: cuanto más tarde se reacciona ante un moroso, más difícil es recuperar el dinero.
Los sectores donde más se concentra la morosidad en Canarias
Aunque cada isla tiene su matiz, la morosidad B2B canaria se acumula en cuatro grandes sectores. Conocer la “patología de pago” de cada uno es lo que permite diseñar una reclamación eficaz.
Turismo, hostelería y alquiler vacacional
Es el sector reina y, por volumen, el que más impagos genera. La estacionalidad y las cadenas largas de subcontratación provocan que el dinero tarde en bajar desde el hotel o el turoperador hasta el proveedor final. Cuando cae la ocupación, el retraso en el pago se convierte en la vía fácil de financiación del cliente. Aquí el reto no es solo cobrar, sino cobrar sin quemar una relación de la que el acreedor depende para la siguiente temporada.
Construcción y reformas
Certificaciones de obra que se aprueban tarde, retenciones que no se liberan, subcontratas encadenadas… La construcción canaria —muy ligada al turismo y a la promoción residencial en las zonas de costa— arrastra impagos de importe elevado y con documentación compleja, donde tener bien armado el expediente es decisivo para reclamar con fuerza.
Distribución alimentaria, importación y comercio mayorista
Buena parte de lo que se consume en Canarias entra por barco y se distribuye en cascada: importador → mayorista → minorista/hostelería. Cada eslabón vende a crédito, y un impago aguas abajo se propaga hacia arriba. Son deudas frecuentes, de importe medio y muy sensibles al tiempo: cuanto antes se actúa, mayor es el porcentaje que se recupera.
Servicios a empresas y profesionales
Consultoría, marketing, seguridad, limpieza, mantenimiento, transporte, asesorías… Servicios recurrentes que se facturan mes a mes y en los que un cliente moroso puede acumular varias mensualidades antes de que el proveedor reaccione. La ventaja es que suele haber contrato y prueba de la prestación; la clave es no dejar que la bola crezca.
El factor Canarias: IGIC, REF y el impago “de ida y vuelta” con la Península
Hay un elemento que casi ninguna empresa de recobro generalista tiene en cuenta y que en Canarias es decisivo: la fiscalidad diferenciada.
En las islas no se aplica el IVA, sino el IGIC (Impuesto General Indirecto Canario), con un tipo general del 7 %, muy inferior al 21 % peninsular. Además, a efectos fiscales, las operaciones entre la Península y Canarias se consideran exportaciones e importaciones: un proveedor peninsular que vende a una empresa canaria factura sin IVA (es una exportación), y la empresa canaria liquida el IGIC a la importación.
¿Por qué importa esto para el cobro de un moroso? Por varias razones muy prácticas:
- Documentación distinta. Las facturas, los DUA de importación y los modelos tributarios (el 420 del IGIC frente al 303 del IVA) siguen una lógica propia. Un expediente de reclamación mal armado, que no encaje con esta operativa, da al deudor argumentos para discutir la deuda.
- Deuda entre islas y con la Península. Muchas empresas canarias venden fuera del archipiélago o compran a proveedores peninsulares. Cuando el impago cruza el mar, entran en juego domicilios, competencia territorial y a veces la duda de “quién reclama a quién y dónde”. Nosotros gestionamos ese recobro de ida y vuelta sin fricción, igual que llevamos el recobro internacional en Portugal, Francia e Italia.
- Excusas fiscales del moroso. No es raro que un deudor intente escudarse en supuestas incidencias con el IGIC o con la operativa de importación para ganar tiempo. Conocer el REF (Régimen Económico y Fiscal de Canarias) permite desmontar esas excusas y mantener la presión sobre la deuda real.
Dominar este marco es lo que separa una reclamación que se atasca de una que se cobra.
Señales de que un cliente canario va a convertirse en moroso
Prevenir sale más barato que reclamar. Estas son las señales de alarma más habituales que conviene vigilar antes de que un cliente se convierta en un moroso instalado:
- Empieza a pagar cada vez más tarde, estirando poco a poco los plazos pactados.
- Da largas o excusas repetidas (“estamos con el cierre”, “problemas con el banco”, “un tema del IGIC”).
- Discute facturas antiguas que nunca antes había cuestionado, justo cuando toca pagarlas.
- Deja de responder al teléfono o al correo y solo aparece cuando necesita más producto o servicio.
- Pide ampliar crédito mientras acumula saldo pendiente.
Cuando aparecen dos o más de estas señales, la deuda ya está en riesgo. Cada semana que pasa reduce las probabilidades de cobro, así que lo sensato es no esperar “a ver si paga” y poner el asunto en manos profesionales cuanto antes.
Las tres vías reales cuando una empresa canaria tiene un moroso
Cuando te encuentras con una factura impagada en Canarias, en la práctica solo tienes tres caminos:
1. Gestionarlo internamente. Tu propio equipo persigue el cobro con llamadas y correos. Funciona con deudas pequeñas y recientes, pero consume tiempo, tensa la relación comercial y, sobre todo, distrae a tu gente de vender. Cuando el moroso detecta que detrás no hay una estructura profesional, se relaja.
2. Acudir directamente a un abogado o al juzgado. Es la vía lógica para deudas grandes o clientes que ya han demostrado mala fe, pero es lenta y cara si se activa demasiado pronto. Muchos impagos se resuelven antes de llegar ahí, y quemar la vía judicial de entrada cierra puertas a un acuerdo.
3. Contratar una empresa profesional de recobro. Una firma especializada combina la presión profesional extrajudicial —que recupera la mayoría de las deudas sin pleito— con la capacidad de escalar a la vía judicial cuando es necesario. Es el equilibrio entre eficacia, coste y preservación de la relación comercial. Puedes ver en detalle cómo funciona el recobro extrajudicial de deudas y por qué resuelve la mayoría de los casos sin necesidad de juicio.
Cómo trabajamos una cartera de morosos canaria en Grupo Intercobros
No aplicamos una plantilla genérica. Adaptamos el proceso a la realidad de cada isla y de cada sector.
Análisis y segmentación de la cartera
Estudiamos cada deuda: importe, antigüedad, documentación, solvencia del moroso y sector. No es lo mismo un impago de un proveedor hotelero del sur de Tenerife que el de un importador de Las Palmas o el de una constructora de Fuerteventura. Priorizamos lo recuperable y diseñamos una estrategia por deudor, porque perseguir a ciegas quema tiempo y dinero.
Gestión multicanal con enfoque local
Reclamamos por todos los canales —teléfono, correo, burofax, WhatsApp— con un tono que entiende cómo se hacen los negocios en Canarias. La cercanía y el conocimiento del entorno hacen que el deudor perciba una gestión seria y profesional, no un centro de llamadas anónimo. La mayoría de los morosos pagan en esta fase, sin necesidad de llegar a los tribunales.
Negociación y plan de pago
Cuando el deudor no puede pagar de golpe pero sí quiere resolver, negociamos calendarios de pago realistas y documentados, protegiendo siempre tu posición. Recuperar el 100 % a plazos suele ser mejor que ganar un juicio dentro de dos años.
Cierre, escalado judicial y trazabilidad
Si la vía amistosa se agota, escalamos a la vía judicial —el procedimiento monitorio regulado en la Ley de Enjuiciamiento Civil y los pasos siguientes— con nuestro equipo jurídico. Y en todo momento tienes trazabilidad total: sabes en qué punto está cada moroso de tu cartera, sin sorpresas.
Modelo a éxito: por qué la empresa canaria no asume coste inicial
Sabemos que quien tiene un impago ya ha perdido dinero. Por eso trabajamos con un modelo a éxito, sin coste inicial: nuestros honorarios se vinculan a lo que efectivamente recuperamos. Si no cobramos tu deuda, tú no pagas nuestro trabajo.
Para una pyme o un autónomo de Canarias —con la tesorería ya tensionada por la estacionalidad y los costes logísticos insulares— esto elimina el mayor freno a la hora de reclamar: el miedo a gastar más dinero persiguiendo a un moroso que quizá no pague. Aquí, el riesgo lo asumimos nosotros. Tú solo tienes que darnos la información de la deuda; del resto nos ocupamos nosotros.
Por qué no necesitas una empresa de cobros con oficina en Las Palmas o Tenerife
Existe la idea de que, para cobrar a un moroso en Canarias, hace falta una empresa “de aquí”, con oficina en la calle Triana o en la Rambla de Santa Cruz. Ya no es así.
Lo que recupera una deuda no es una placa en un portal, sino método, conocimiento del sector, presión profesional bien ejecutada y respaldo jurídico. Gestionamos morosos en Gran Canaria, Tenerife, Lanzarote, Fuerteventura, La Palma, La Gomera y El Hierro con la misma eficacia con la que aplicamos nuestro sistema para recuperar facturas impagadas en toda España. Y si tu cliente moroso está en la Península mientras tú facturas desde Canarias —o al revés—, ese recobro “de ida y vuelta” lo llevamos sin que tengas que mover un papel.
Tú te centras en tu negocio; nosotros perseguimos la deuda en cualquier isla y en cualquier mercado donde tengas clientes.
Preguntas frecuentes sobre el cobro de morosos en Canarias
¿Cómo puedo cobrar a un cliente moroso en Canarias?
Lo más eficaz es empezar por una reclamación extrajudicial profesional (llamadas, correos y burofax) y, si el moroso no paga, escalar a la vía judicial. En Grupo Intercobros gestionamos todo el proceso por ti, en cualquier isla, con un modelo a éxito y sin coste inicial.
¿Cuánto cuesta reclamar una factura impagada?
Trabajamos a éxito y sin coste inicial: nuestros honorarios son un porcentaje de lo que realmente recuperamos. Si no cobramos tu deuda, tú no pagas. Te damos las condiciones exactas antes de empezar y puedes pedir presupuesto sin compromiso.
¿Trabajáis en todas las islas Canarias?
Sí. Recuperamos deudas en las dos provincias: Las Palmas (Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura) y Santa Cruz de Tenerife (Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro), para empresas y autónomos de cualquier tamaño.
Mi cliente moroso está en la Península y yo facturo desde Canarias. ¿Podéis reclamar igual?
Sí. Gestionamos habitualmente impagos entre Canarias y la Península teniendo en cuenta el IGIC y la operativa de exportación e importación. La distancia y la fiscalidad diferenciada no son ningún obstáculo para recuperar tu deuda.
¿Puedo reclamar una deuda antigua?
Sí, aunque cuanto antes actúes, más fácil es cobrar: una factura reciente se recupera con mucha más probabilidad que una de hace años. Revisamos también impagos antiguos y te decimos con franqueza cuáles son realmente recuperables.
¿Voy a perder a mi cliente si le reclamo la deuda?
Nuestro objetivo es que cobres y, siempre que se pueda, conserves al cliente. Por eso empezamos por la vía amistosa, con una gestión firme pero profesional. Solo pasamos a la vía judicial cuando el deudor no deja otra alternativa.
¿Qué es el procedimiento monitorio y cuándo se usa?
Es el proceso judicial rápido para reclamar deudas de dinero que están documentadas (facturas, albaranes, contratos). Se usa cuando la vía amistosa se agota y el moroso sigue sin pagar. Nuestro equipo jurídico lo tramita por ti, tras comprobar antes que el deudor tiene con qué pagar.
¿Cuánto se tarda en cobrar una deuda en Canarias?
Depende del importe, la antigüedad y la actitud del deudor. Muchos impagos se resuelven en la fase extrajudicial en cuestión de semanas; los que llegan a vía judicial tardan más. En el análisis inicial te damos una expectativa realista para tu caso.
Recupera tus facturas impagadas en Canarias: hablemos hoy
Cada semana que pasa, un moroso está un poco más lejos de pagar. Si tienes facturas impagadas en Gran Canaria, Tenerife, Lanzarote, Fuerteventura, La Palma, La Gomera o El Hierro, no dejes que la deuda envejezca hasta volverse incobrable.
En Grupo Intercobros recuperamos tu dinero con un modelo a éxito, sin coste inicial y con conocimiento real del mercado canario: su fiscalidad, sus sectores y la forma de negociar de sus deudores. Empezamos siempre por la vía amistosa para que puedas cobrar y, cuando sea posible, conservar a tu cliente; y si hace falta, llegamos hasta el final por la vía judicial.
Da el primer paso ahora mismo. Cuéntanos tu caso, sin compromiso, desde nuestra página de contacto y un especialista analizará tu deuda y te dirá cómo recuperarla.





