5 formas de evitar impagados

Ninguna empresa, por muy grande o pequeña que sea, está a salvo de sufrir en carne propia el problema de los impagos. Recurrir a una empresa de recobro puede ser la única forma de cobrar cantidades que, en ocasiones, pueden poner en jaque la viabilidad de la empresa. Para no llegar a este punto, más vale prevenir. Y nada mejor que hacerlo con estas formas de evitar impagados.

Los impagos en empresas están a la orden del día, de hecho en la última década éstos han aumentado considerablemente provocando, incluso, el cierre de muchas empresas. ¿Qué hacer para que esto no nos ocurra? ¿Cómo prevenir el acumular impagados? ¿cuál es el paso previo a solicitar la ayuda de empresa de recobro? La clave está en el CÓMO. Estas son 5 formas de evitar impagados:

  1. El uso de documentos. Cualquier trabajo por pequeño que lo parezca debe estar acompañado de un documento que lo acredite y entre los datos, el presupuesto del trabajo, los datos de nuestra empresa, la de nuestro cliente, la fecha y el concepto. La firma es parte fundamental como compromiso por ambas partes del trabajo acordado. La documentación siempre será vital a la hora de reclamar un recobro de deudas.
  2. Cuidado con los pagarés. Un pagaré no es otra cosa que un efecto de pago donde el deudor se compromete al pago en fecha concreta. Por tanto igual de importante es confiar con el cliente que estar precavidos. El deudor, en la mayoría de los casos, no los pagará y por tanto quedará como impagado. Un pagaré devuelto se solventa con transferencia bancaria y no con la remisión de otro efecto.
  3. Alerta con las ventas. Otra forma de evitar impagados es nunca vender por encima de las posibilidades del cliente. ¿Esto qué significa? No debemos aspirar a venderle u ofrecerle más servicios si éste no está convencido o nos muestra sus recelos en hacerlo. Si se mantiene cauto será por algo y quizás no pueda hacer frente a él. El deudor puede recurrir al argumento de que ya avisó de que no necesitaba tal o cual producto o en determinadas cantidades.
  4. La formalidad es la clave. Para cualquier negocio, la formalidad ayudará a que éste prospere y no hay problemas de impagados y tener que recurrir así a empresas de recobro de deudas. O lo que es lo mismo, los pedidos se cobran cuando se entregan, las obras cuando se terminan… y, si las cantidad son grandes, siempre con un porcentaje del total cobrado de antemano. La seriedad debe ser fundamental.
  5. Lo malo de “vender mucho pero cobrar poco”. Si somos confiados con nuestros clientes, al final seremos un imán para atraer morosos. Debemos poner siempre por delante la viabilidad de nuestra empresa. Dentro de los ámbitos de la prevención debemos asegurarnos en la medida de lo posible el cobro del producto o del trabajo. Hoy en día hay informes comerciales que, sin ser infalibles, a veces ya nos dan señales de alerta de ciertas dificultades de nuestros clientes.
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